Mi primer contacto con el Reiki: más de 25 años de camino

Imagen actual: Mi experiencia con el Reiki y la energía a través de las manos

El regalo de cumpleaños que no esperaba

Mi primer contacto con el Reiki fue gracias a mi amiga M. Ella estaba muy conectada con todo lo relacionado con la energía, mientras que yo jamás había oído hablar de ello.

Al principio me mostré bastante reticente. No acababa de creerme eso de «mover la energía». Sin embargo, ella consiguió convencerme para que hiciéramos juntas nuestra primera iniciación.

A partir de ahí comenzó un gran cambio en mí.

La primera iniciación

La iniciación fue una experiencia muy hermosa.

Yo seguía siendo un poco reacia a todo aquello y no tenía respuestas para explicar lo que había experimentado. Pero había algo que ya no podía negar:

lo había vivido.

Y para mí, eso fue suficiente para seguir explorando.

El Reiki se convirtió en parte de mi camino

Con la práctica y el paso del tiempo hice el segundo y el tercer nivel y comencé a practicar Reiki con personas, animales e incluso con plantas.

Han pasado más de 25 años desde aquella primera iniciación y el Reiki continúa formando parte de mi vida.

No pretendo convencer a nadie de nada. Sé que cada persona tiene su propia manera de entender estas experiencias. Pero después de tantos años puedo decir algo desde mi propia vivencia:

Una experiencia que nunca olvidaré

En 2013 viví una experiencia que reforzó todavía más mi confianza en el Reiki.

Mi hija tuvo que ser operada de un problema que tenía en un lateral de la cara. Durante la intervención resultó afectado el nervio facial y, como consecuencia, su boca quedó torcida.

Verla así era angustiante, y para ella tampoco estaba siendo fácil.

Por aquel entonces se fue a trabajar a Alemania durante unos meses. Estar allí, aprender un idioma nuevo y concentrarse en su trabajo le ayudaron a sentirse un poco mejor y a no pensar constantemente en un problema que le resultaba realmente incómodo.

Yo aproveché aquella etapa para ir a visitarla a Berlín.

Y entonces ocurrió algo que todavía recuerdo con emoción.

A día de hoy su boca está perfecta.

Para mí, aquella experiencia fue extraordinaria y se convirtió en uno de los recuerdos más hermosos de mi camino con el Reiki.

Más de 25 años después

Han pasado más de 25 años desde aquella primera iniciación en la que, con los ojos cerrados, vi aquel flujo verde recorriendo mi cabeza.

Desde entonces han pasado muchas cosas y yo también he cambiado mucho.

El Reiki no ha sido la única experiencia que ha formado parte de mi camino, pero sí una de esas experiencias que han permanecido conmigo a lo largo de los años.

Para mí, aquella primera experiencia fue el comienzo de un camino que todavía continúa.

Y quizá eso sea lo más bonito: que aquel 10 de septiembre de 2000 yo no sabía que estaba abriendo una puerta que seguiría formando parte de mi vida más de 25 años después.

Artículo elaborado por Amor Dulce.

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